domingo, 16 de agosto de 2009

LA PLAYA


La arena quema. La gente cuelga ligeras telas estampadas de las sombrillas, extiende toallas de vivos colores a la orilla del mar. Relucen los cuerpos untados de aceites y cremas. El murmullo de las voces se confunde con el clamor cadencioso de las olas, que rompen entre los cuerpos dispersos de los bañistas.

En lo alto de su torre, el joven salvavidas contempla inmóvil el horizonte.

Algunos pájaros atrevidos se posan en la arena, picoteando invisibles restos de comida.

Un hombre vestido de blanco, la oscura tez protegida por una gorra también blanca, arrastra los pies sobre la arena caliente, mientras sostiene una pequeña bandeja entre las manos. Se inclina parsimonioso ante los cuerpos tendidos, ofreciendo su mercancía. Con calculada frecuencia se dirige hacia los postes de las duchas que se elevan a lo largo de la playa. Después regresa con las porciones de coco humedecidas. Pedazos de coco blanco con su corteza oscura. El hombre de tez oscura con su uniforme blanco.

El sencillo ritual prosigue sin descanso bajo el ardiente sol de mediodía, frente a la franja azul del mar, donde las olas repiten incansables su monótono vaivén.

La playa.
Va y viene de la fuente
el vendedor de coco.

sábado, 15 de agosto de 2009

WILLY DEVILLE (1950-2009)


ADIÓS A WILLY

Willy, el último romántico del S. XX, con sus pintas de dandy, de vampiro, de pirata, de gypsy, cantando junto a un ramo de rosas y envuelto por el humo del cigarrillo, acaba de marcharse para siempre.

"¿A dónde vas?", le pregunto.

Y él contesta cantando con su voz grave y rasposa:

"Well, I'm going down South

Way down Mexico way

Where there ain't no hangman

Gonna put no noose around me".


(letra de: "Hey! Joe" de Willy DeVille)

(traduc.: "Voy al Sur, camino de México, donde no haya ningún verdugo que me ponga la soga al cuello")

jueves, 13 de agosto de 2009

HAIKU


Calle arbolada.

Siento correr la savia

bajo el asfalto.




miércoles, 12 de agosto de 2009

HAIKU


Tan quieto está,

tan sereno el jardín,

que no lo cruzo.

domingo, 9 de agosto de 2009

DOMINGO


Por fin llueve por las calles desiertas de un domingo de agosto. Violenta lluvia de verano que devuelve el frescor a las hojas de los árboles y desciende en rápidas cascadas sobre los troncos.

Domingo solitario de comercios cerrados y escasos transeúntes que se refugian bajo los toldos. Como luciérnagas, los faros encendidos de los coches. Con un fragor de río, el sonido del agua arrastrada por los neumáticos.

El cercano estallido de un rayo asusta a los gatos que huyen de la terraza.

El cielo es una mancha de tinta sobre las azoteas.

Cruza las sombras del jardín, el vuelo blanco de una tórtola.

Una súbita brisa sacude suavemente las hojas empapadas. Gotean temblorosos los geranios.

Por las aceras se abren, brillantes, los paraguas.


Viendo llover,
en la puerta del bar
el camarero.



viernes, 7 de agosto de 2009

HAIKU


Antes dejabas

dos rosas al marcharte.

Ahora, colillas.


martes, 4 de agosto de 2009

SER




Ser como el sol,
adentrarme en el árbol,
vibrar un instante
y arder y fundirme
para siempre en su sombra.