domingo, 12 de junio de 2022

POR QUÉ SCHUBERT



Escucho el mismo disco cada día, incluso más de una vez. No sé por qué esa música, esos lieder, me tienen fascinada. No entiendo el alemán, no entiendo la letra. Sólo sé que hablan de una bella molinera. Y aunque no alcanzo a comprender su significado, hay algo en esas canciones, algunas apacibles, otras exaltadas, que acompaña mis estados de ánimo. Es como una droga. Me levanto medio atontada, es tarde, he dormido más de diez horas. Estoy como sonámbula, pero siempre acudo a esa música, la necesito mientras desayuno tardíamente, mientras leo, incluso cuando me ocupo de la limpieza elevo  el volumen para poder escucharla en la distancia. Toda la casa se llena de esas notas de piano y de una voz a la que ya me he habituado y  encuentro familiar. Forma parte de los sonidos del día. De fondo suena el zumbido del tráfico, de los electrodomésticos, las voces que se cuelan por las ventanas, algún ladrido aislado. Todo es más llevadero si escucho a Shubert. Aplaca mis nervios si estoy alterada, me ayuda superar mis crisis de ansiedad, me acompaña cuando decido escribir tras el letargo, renueva el vigor de mis dedos mientras tecleo. Hay algo mágico en sus notas ascendentes, descendentes, su pasión en ciertos pasajes, su abatimiento en otros. Es sólo una voz solitaria que acompaña un piano, ambos en perfecta armonía. Si alzo la vista y la dirijo hacia el jardín de enfrente, esa música se desliza entre los árboles como un pincel sobre el aire, mezclando los colores dispersos de la tarde. El malva azulado de las jacarandas, las flores doradas de las acacias que  el viento derrama sobre el suelo, la rígida silueta del ciprés, el perfil sombreado de los ficus. El paisaje es otra música que penetra por los ojos, una bella narración que entrelaza su vuelo caprichoso con las variaciones de los lieder.

Alguien me regaló una cinta. Llegó en un sobre desde Graz, una ciudad austriaca. El remitente era casi un desconocido, alguien con quien sólo compartí unas horas y, sin embargo, me abrió con su regalo un nuevo panorama musical. La cinta me la había grabado a propósito, con canciones de Shubert, las más conocidas. Después comencé comprar mis propios discos, atraída por esa música que despierta mis emociones aunque no logre entender el significado de sus palabras, salvo una ligera idea que delatan los títulos. Pero es cierto que ese idioma cantado me resulta suficiente para sentirme trasportada a otros paisajes y emociones. Podría buscar el significado en cualquier publicación, pero me basta con dejarme llevar por los extraños acentos, pronunciados con tan absoluta pasión, que prefiero ignorar lo que expresan. Saberlo podría romper la magia del misterio y arrastrarme a una realidad extraña y discordante.

Nunca sabré por qué Schubert. Y aunque me lo pregunte, no busco la respuesta. Me dejo transportar por la música y siento que sus palabras, de algún modo incomprensible, me están hablando de algo cercano, algo vivo en mi interior.


(fotografía: Susana Benet)


lunes, 6 de junio de 2022

HAIKU

 



No está desnuda.

Sobre la piedra crecen

flores silvestres.





(de: Grillos y luna - Edit. La Isla de Siltolá)

(acuarela: Susana Benet)


miércoles, 25 de mayo de 2022

POEMA de ARTURO TENDERO

 



MADRIGAL DE NIEBLA

 

Igual que, al levantar

la niebla, el campo asoma renovado

con su coro de pájaros,

más puros su fragor, su olor, sus verdes

(después de haber estado sumergidos

en pálido ensimismo),

así pasa a las tres, cuando tú vuelves:

de pronto sale el sol en mis quehaceres

tu voz me suena a canto, en todo veo

promesa de una tarde de paseo.


* * *



(de: El principio del vuelo - Edit. Páramo, 2022)

(acuarela: Susana Benet)



martes, 17 de mayo de 2022

HAIKU

 




Mejor que el móvil,

acariciar sin prisa

la piel del perro.




(fotografía: Susana Benet)




martes, 10 de mayo de 2022

HAIKU

 



Escucho el viejo

chirrido de la puerta.

…Y tú no entras.






(de: Amiga de la calma - Edit. Polibea, 2021)
(fotografía: Susana Benet)


viernes, 6 de mayo de 2022

TANKA

 



Leo tus versos

escritos con tu pulcro,

seguro trazo.

¿No respira el papel?

¿No sangra, azul, la tinta?



(de: Amiga de la calma - Edit. Polibea, 2021)

(fotografía: Susana Benet - "José Luis Parra en Zamora, 2000")



martes, 3 de mayo de 2022

HAIKUS de RICARDO VIRTANEN

 




Entraron hojas

secas por la ventana.

Nadie en la calle.

*

Los caracoles

se aprietan en el junco

bajo la lluvia.

Tiempo de escarcha,

centinela la luna.

Tiemblan los sauces.

 *

Delicadeza,

estas olas que rozan

los pies mojados.

 *

El sol en la retama.

Helado el corazón.

*

 

(de: Llama de luna - Edit. Polibea, 2021)

(fotografía: Susana Benet)