martes, 16 de julio de 2019

HAIBUN






CALOR

Es difícil moverse en esta sopa de aire caliente y viscoso. Se tarda más en desplazarse de un lugar a otro, incluso por la casa. Trasladarse en autobús se convierte en una dura prueba de resistencia a los olores. Todos transpiramos más. Unos tratamos de borrar nuestro rastro con agua y jabón, mientras que otros afirman su presencia marcando el territorio con su tufo personal. También la playa se ve afectada este verano por la presencia de aguas fecales. Habrá quien, ignorándolo, se dé un baño de inmundicia. La porquería no está solo en el mar, también se ven sobre la arena restos de nuestra dieta. En la tele avisan diariamente de las olas de calor venidas y por venir. Y también nos informan de terribles sucesos: crímenes, accidentes, disturbios… ¿Seremos como las moscas que se excitan con el calor? Parece que hablemos en voz más alta, que andemos a tropezones por las aceras, que los populares  patinetes se nos crucen a más velocidad, que los niños berreen más en sus carritos, que a los árboles les falte riego y limpieza a los alcorques. La gente se apiña en las terrazas, esperando el menor soplo de brisa, mientras los camareros recogen y apilan con desgana las sillas y las mesas. Todo sucede a cámara lenta, como ese sol que tarda en ocultarse, como esos que avanzan arrastrando sus bolsas de rebajas hacia sus casas. Tal vez mañana los termómetros marquen un grado menos, pensamos contemplando qué rápido se funde el hielo en nuestros vasos.

Puesta de sol.
Un perro se refresca
en una fuente.






(fotografía : Susana Benet - Madrid, 2018)







jueves, 11 de julio de 2019

HAIKU









Nadie plantó
el diente de león.
Jardín urbano.








(de: Grillos y luna - Edit. La Isla de Siltolá, 2018)
(fotografía: Susana Benet)


lunes, 8 de julio de 2019

POEMA de PO CHUYI (772-846)








LAS HIERBAS DEL ANTIGUO PRADO

Cubre el prado una vasta alfombra de tiernas hierbas,
que se mustian y reverdecen todos los años.
El incendio no puede acabar con ellas:
renacen al beso de la primavera.

Su fragancia invade las antiguas sendas.
Su esmeralda viste los pueblos en ruinas.
Agitadas y con gran melancolía,
dicen adiós al viajero que se aleja.



* * *


(de: Poesía china - Cátedra, 2013)
(fotografia: Susana Benet)


viernes, 5 de julio de 2019

HAIKU









Puerto Pajares,
la niebla desde el valle
a las montañas.








(fotografía: Susana Benet - Desde el tren)



domingo, 30 de junio de 2019

HAIKU







Brilla la tarde.
Cuántas camelias juntas
en una rama.









(fotografía: Susana Benet)



lunes, 24 de junio de 2019

COMENTARIO




VERDOR Y VIDA

He regresado de Oviedo, donde el verdor está presente en cada rincón. No sólo en la ciudad, con ese hermoso parque de San Francisco, y en sus calles perfectamente arboladas, limpias, luminosas incluso en días nublados, sino también en las afueras, en  esas montañas que rodean la ciudad y pueden contemplarse desde el centro urbano, velando el horizonte. Es cierto que allí llueve y aquí no. Pero también es cierto que no había un solo árbol descuidado o sin podar. Ningún alcorque vacío.

Regreso a mi ciudad, me asomo a las ventanas y solo veo un jardín mutilado, huecos vacíos donde antes crecían frondosos árboles. Faltan dos en la acera frente a mi casa y otro en el seto central, una preciosa acacia de flores amarillas que talaron sin contemplaciones para trazar un carril bici. Seguramente las raíces entorpecían la obra y, claro, en lugar de desviar un poco el carril o resolver el problema de las raíces, prefirieron abatir el árbol que tanta sombra y frescor daba. Ellos deben saber… son jardineros y urbanistas, aunque tal vez el urbanismo goza de más favor que la jardinería. ¿Qué importa un árbol más o menos? Lo importante es el carril, que da imagen de ciudad civilizada, europea, vanguardista.

Pues bien, en el parque de San Francisco, en Oviedo, hay un árbol seco, un tronco deformado que se inclina hacia el suelo, pero que han conservado tal cual, apoyado en recios bloques de piedra para evitar su desplome. Han conservado el árbol, a pesar de todo. Han acudido al ingenio antes que abatir ese árbol sin vida, pero bello.

Anuncian que aumentará el calor este verano.  Arderá el asfalto sin sombra, las aceras, los pasos de cebra, las líneas que marcan los carriles, la tierra calcinada de los alcorques. Mientras bicis y patinetes pasan veloces ignorando que bajo sus ruedas antes crecía la vida.






(fotografías: Gabriel Alonso y Susana Benet)


viernes, 21 de junio de 2019

HAIKU






Día nublado.
Jacarandas en flor
tiñen el cielo.





(fotografía: Susana Benet)