martes, 23 de abril de 2019

POEMA de MARÍA VAÑÓ









Dime madre, ¿puedo
llevarme conmigo
el aire de nuestro pueblo?
Llenarlo de golondrinas y extenderlo
frente a mi nueva ventana.
Sin ellas no sabré
recordar la infancia ni entender
cuándo llegan la primavera y el otoño.




* * *



(Ilustración de cubierta: Miguel Fuster Pitarch)

viernes, 19 de abril de 2019

HAIKU









Azota el viento
al ciprés que se inclina.
Semana Santa.









(fotografía: Susana Benet)





martes, 16 de abril de 2019

HAIKU







Árbol de invierno.
Brota la primavera
al pie del tronco.









(fotografía: Susana Benet)




sábado, 13 de abril de 2019

POEMA de PILAR PARDO






PINO DEL INSTITUTO

MÁS te hubiera valido
no ser tan generoso,
dejar caer tus hojas
y pasar la estación
del frío y de la lluvia

Tenías que anegarte,
colmarte con el peso de las aguas.
Mira de qué ha servido aquel impulso
de perfumar las aulas
mientras te ibas venciendo.

Ayer te mutilaron
para que no te caigas por ti mismo.
El silencio que sigue a tu desplome
me llega como un grito interminable.


* * *


(de: Mirador - Ed. Canto y Cuento - Jerez, 2013)

(acuarela: Susana Benet)



miércoles, 10 de abril de 2019

LECTURA en PAPER VALÈNCIA 2019



Bibiana Collado, Mar Busquets, Susana Benet, María Barceló y Manuel Ramírez (editor)


El pasado día 5 de abril participé en la primera edición de Paper València 2019, convocada por la Editorial Pre-Textos, entre otros. Estuve acompañada por las poetas: Virginia Navalón, Lola Mascarell, Bibiana Collado, Mar Busquets y María Barceló. Tuvo lugar en el espacio de RuzafaStudio, que también acogía a galerías de arte, pintores y escritores. De mi intervención comparto uno de los poemas que leí de Don de la nocheFue agradable recitar ante el numeroso público que asistió a nuestra lectura, así como al resto de eventos programados durante los tres días que duró la edición. Agradezco a los organizadores, especialmente a Banda Legendaria, por esta iniciativa.







ENIGMA

Todo lo que parece
tan lejano, está cerca.
Aquello que creímos
olvidado, de pronto
regresa y nos conmueve,
apenas un instante,
sin señalar de dónde
brota ni a qué rincón
de nuestra alma regresa.





(fotografías: Gabriel Alonso y Pre-Textos)


lunes, 8 de abril de 2019

POEMA










COLORES

Qué rápido se cubre
de palidez el cielo.
Las hojas, antes verdes,
se han vuelto grises.

Sólo el canto del pájaro
compite con el rojo
que salpica las ramas
de buganvilla.
                         Llueve.

A lo lejos, paraguas
azules, amarillos,
coronan las aceras.



* * *

(fotografía: Susana Benet)



miércoles, 3 de abril de 2019

HAIKU








Tranquilidad,
pero por dentro araña
el gato ausente.








(fotografía Susana Benet: Jack)


domingo, 31 de marzo de 2019

HAIKUS de GREGORIO DÁVILA DE TENA










Amaneciendo;
van del silencio al trino
las jacarandas.

***

Fin del camino;
¡qué rojas las amapolas
del cementerio!

***

La antigua sierra:
en cada diente, una
gota de lluvia.

***

La Via Láctea
-qué pequeño se ve
este dolor mío-

***

Dos ancianos:
ella le atusa el pelo
con cariño.

*

(de: Cuenco de Azahar (Haikus) - Karima Editora, 2018)

(acuarela: Susana Benet)




miércoles, 27 de marzo de 2019

HAIKU






Calla la pólvora
y el pájaro en su jaula
vuelve a cantar.









(fotografía: Susana Benet)


domingo, 24 de marzo de 2019

POEMA de DANIEL FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ









PÁJARO

                        A Adríán J. Sáez

Pájaro, enséñame otra vez
esa manera de vivir:
ir dando saltos de una miga
a otra hasta saciarte,
subir entonces a lo alto
de un árbol, y si el tiempo lo permite,
ejercitar un poco el canto.


* * *




(de: Las cosas en su sitio - IV Premio de Poesía Joven Antonio Colinas - Ed. Siltolá)

(acuarela: Susana Benet)




martes, 19 de marzo de 2019

POESÍA EN PONTEVEDRA (2019)



Con Miguel d'Ors


PIEDRA Y CAMELIA

Visité Pontevedra la semana pasada con motivo de las jornadas poéticas que organiza la Universidad de Vigo “Seis días, seis poetas”, en las que me invitaron a participar junto a otros cinco poetas, entre los que figuraban Andrés Trapiello, Pilar Pardo, Antonio Manilla, Gabriel Insausti  y Javier Almuzara.

Aunque el vuelo me alteró como de costumbre, con tanto control de líquidos, zapatos, cinturones y tantas medidas de seguridad que a uno le inquietan más que tranquilizan, llegamos a nuestro destino sin contratiempos. El trayecto en coche desde Santiago a Pontevedra supuso para mí un bálsamo  tras el vuelo. Aquellas colinas cubiertas de verde, las densas arboledas de pinos y eucaliptos, las pequeñas casas agrupadas de tramo en tramo sobre valles y colinas… Todo era nuevo y grato para mí. El cielo despejado alumbraba el paisaje con nitidez y era un placer dejarse llevar acompañados por el suave ronroneo del coche.





Tras dejar las maletas y salir a la calle, lo primero que descubrí fue una hermosa plaza donde crecían frondosos arbustos en flor. Había flores blancas y rosadas. Cubrían las ramas y también el suelo, algunas cerradas, otras con los pétalos esparcidos. Nuestro anfitrión, Miguel d’Ors, nos dijo que eran camelias. Nunca las había visto tan de cerca, tan reales.  A un lado se elevaba la iglesia que llaman “Peregrina”, con su base en forma de concha, como un inmenso faro en medio del asfalto atrayendo a devotos y caminantes.




Mis ojos iban de la piedra a las camelias. Ese día lucía el sol, pero al día siguiente llovió y pude contemplar la ciudad bajo la clara penumbra de las nubes y el brillo refrescante de las gotas. Caminamos a lo largo de las estrechas y solitarias calles en compañía de Miguel y de la poeta Pilar Pardo. Contemplé las fachadas de los edificios, los soportales, las iglesias, las pequeñas plazas, aquel universo en miniatura, donde las hierbas y el musgo invadían suavemente la piedra, mientras de los redondos arbustos de los Jardines de Castro Sampedro caían al suelo, empapadas de lluvia, las camelias.



Con Miguel d'Ors y Gabriel Alonso

En mi memoria ha quedado la huella de esos paseos, el sonido de los versos en la Casa das Campas, donde tuve el placer de escuchar a Trapiello y leer mis haikus y poemas, acompañada por un atento público y por los amables organizadores: Manuel Morquecho y Fátima Cobas, además del infatigable Miguel d’Ors quien nos acompañó durante los dos días en que Gabriel y yo permanecimos en la ciudad.




Incluso ahora, en medio del caos de pólvora y ruido de Valencia en Fallas, trato, en vano, de evocar aquel silencio envolvente del que disfruté entre las piedras y las camelias de Pontevedra.

Al recoger
la camelia del suelo,
se deshojó.





(fotografías: Susana Benet, Pilar Pardo y Gabriel Alonso)


viernes, 15 de marzo de 2019

POEMA




ADORMECIDA


De pronto esta mañana, adormecida,
me asalta de repente la creencia
de que tengo comida familiar.

Y me vuelve a pesar el compromiso.

He pensado en mi madre que me espera
cocinando entre humos. Y, de pronto,
he tenido conciencia de que allí
sólo están sus cenizas,
enterradas al pie de los frutales.

Ahora ya no siento deseos de volver
a ese jardín que ahora
es una inmensa tumba donde crecen
desordenadas hierbas, florecillas
que tan solo visitan los insectos.

* * *


(de: Don de la noche - Edit. Pre-Textos, 2018)
(acuarela: Susana Benet)



domingo, 10 de marzo de 2019

HAIKU








Se apaga el sol.
Con los ojos abiertos,
duermen las rosas.








(fotografía: Susana Benet)


viernes, 8 de marzo de 2019

POEMA







ATRÉVETE

Aún estás a tiempo
de abandonar la mesa y el papel
y salir de la casa
bajo la intensa lluvia
para sentir vibrando en tu interior
el pulso de la vida,
sin nada que decir ni calcular,
entregándote al aire
lo mismo que las hojas
se desprenden del firme refugio de las ramas.

Atrévete a girar
como ellas en el viento,
sin esperar que nada,
ni el gesto decidido de una mano
evite tu caída.







(publicado en revista Areté, [2] - Oviedo, 2019)

(fotografía: Susana Benet)



miércoles, 6 de marzo de 2019

HAIKU





La tarde inmóvil.
La sombra de los árboles
se hunde en el agua.







(fotografía: Susana Benet)



viernes, 1 de marzo de 2019

POEMA de JORGE DE ARCO






LA CONSTANCIA DEL AGUA

PORQUE el agua que escapa y permanece
es, además de tiempo y agonía,
un salobre deshielo,
un perpetuo fulgor,
una deuda lustral;
porque en su pulso
de prodigio y de azumbre
se aquieta la firmeza de la vida,
el ciego aletear de los olvidos.

Pasan las jarcias
y las sombras, las húmedas
nieblas, las tardes malvas de septiembre,
el pez en su cedazo,
el frío que lastima…,
                                     el agua, nunca,
gozosa, ennudecida,
con su feraz constancia.







(de: Huellas - Antología 1996-2017 - Ed. Ars Poética, 2018)

(fotografía: Susana Benet)



martes, 26 de febrero de 2019

HAIKU








No está el ciprés.
La tórtola regresa
a las antenas.







(fotografía: Susana Benet)







sábado, 23 de febrero de 2019

POEMA A JACK (2002-2019)





Hace una semana perdimos a Jack. Se durmió para siempre a nuestro lado, apaciblemente. Hoy le rindo homenaje con un poema, cuando empiezo a aceptar que no volverá a estar merodeando por la cocina o durmiendo tranquilo en cualquiera de sus lugares favoritos, ni reclamando su ración de comida con insistencia. O buscando un rayo de sol donde tenderse. Inspirando poemas y posando para una foto o un boceto. También gruñendo como un guardián si algún ruido extraño llegaba del exterior o vigilando el vuelo de las tórtolas en la terraza. Y, sobre todo, ronroneando cada vez que una mano lo acariciaba. Si alguien piensa que los gatos son seres insociables y poco afectivos, es que no conoció a Jack.


DESPIDIENDO A JACK


Aquí te traje un día
y aquí te lloro ahora,
pequeño compañero que me dejas,
que abandonas la casa y los mullidos
sillones donde siempre
te enroscabas feliz.

Tú, muso del pintor y la poeta,
con la fina elegancia de tus gestos
y la magia sutil de tu mirada,
sólo deseo en este instante
en que te pierdo,
que en tu tibio pelaje hayas sentido
mi último beso emocionado.








miércoles, 20 de febrero de 2019

POEMA de VIRGINIA NAVALÓN







Cielo, no quieras protegerme,
no cubras hoy de azul mi exaltación,
que quiero hundirme arriba, dentro
del vacío, en la verdad
sin muerte y sin infancia
del ahora.

Protege a los más débiles,
no a mí,
que hoy puedo ver más allá
y agradecer mi nada.






(de: Bestiario - Ed. Pre-Textos, 2018 - XIX Premio de Poesía Emilio Prados)

(fotografía: Susana Benet)





domingo, 17 de febrero de 2019

COMENTARIO








ADIÓS JARDÍN

Había un jardín frente a mi casa. Un sencillo jardín con frondosas acacias de flores amarillas en el centro y setos laterales donde crecían arbustos y se alzaban majestuosos los cipreses. Al asomarme a las ventanas siempre contemplaba el espléndido verdor claro y oscuro de los árboles. Árboles que crecieron año tras año, hasta alcanzar tanta altura que casi ocultaban los edificios de enfrente. Había frescura, sombra, bullicio de pájaros y puntualmente se abrían las flores que, al desprenderse y caer, teñían la tierra de amarillo. Un paisaje cotidiano y entrañable que animaba el árido asfalto como un largo islote flotando entre el vaivén del tráfico.

Ahora siento tristeza si me asomo a la ventana. Han mutilado el jardín, han abatido los cipreses, arrancado los arbustos, talado una de las frondosas acacias para allanar el terreno que ocupará un ambicioso carril para ciclistas. No podían trazar una simple franja de cemento entre los árboles, tal vez sacrificando algún banco de madera. O haber eliminado un carril para los coches, como han hecho en otras avenidas. No. Había que realizar una obra ostentosa, de alto coste. En una época en que no paran de hablarnos de protección del medio ambiente, del previsible aumento de las temperaturas, veo con auténtica alarma cómo destruyen la mitad de un jardín (que ahora quedará asimétrico), cómo seccionan troncos sin miramientos, mientras montones de excavadoras, taladros y radiales levantan un polvo ponzoñoso a lo largo de la calle. Todo tiene un sentido, y es el de la ambición política y el despilfarro. Nada que reprochar a los ciclistas.

No me queda más que despedirme, día a día, del jardín, que nunca volverá a tener la frondosidad de antes (ese gran antídoto contra la contaminación), ni quedará espacio para el sosiego, ni pasearán los dueños a sus perros.  Habrá un ir y venir de bicicletas, patinetes y otros artilugios, mientras nos hacen creer que así la ciudad es un lugar más habitable.




(fotografía: Susana Benet)



sábado, 16 de febrero de 2019

HAIKU






Jardín en obras.
La tierra removida.
Setos sin flores.








(fotografía: Susana Benet)





miércoles, 13 de febrero de 2019

POEMA de JULIA BELLIDO








MADRUGADA
                        A José Mateos

Canta el gallo
la lenta madrugada de este invierno.

Hay una niebla espesa
como de nube o humo
flotando vacilante sobre el campo.

El tiempo se detiene en el ribazo
donde despiertan las primeras flores.

Y la muerte
                        pasa de largo
por este lado humilde de la vida.







(de: Las voces del mirlo - Edit. Renacimiento, Sevilla 2018)

(fotografía: Susana Benet)







domingo, 10 de febrero de 2019

POEMA






LLUVIA NOCTURNA


Otra vez esta noche
la lluvia que no cesa,
ronco rumor al otro
lado de los cristales.

Y, sin embargo, siento
que se derrama aquí,
entre las tibias sábanas,
inundando mis ojos
que escuchan desvelados.

Humedad que traspasa
mis temblorosos huesos,
repicando en la fría
piedra del corazón.




(fotografía: Susana Benet)



jueves, 7 de febrero de 2019

POEMA de FERNANDO RODRÍGUEZ-IZQUIERDO Y GAVALA







CONVERSACIÓN SILENTE

Sin apenas tejer
las hebras del diálogo
-planear de gaviotas
que entre las rocas tañen-,
alternamos retazos
de palabras que nacen y no expiran,
transfigurando el soplo de la brisa.






(de; Luna de arena - Edit. Satori, 2018)
(fotografía: Susana Benet)



lunes, 4 de febrero de 2019

HAIKU









El aire helado.
Una rosa entreabierta
como una llama.








(fotografía: Susana Benet)


viernes, 25 de enero de 2019

HAIKU









Veo moverse
mi sombra entre las rosas.
Atardecer.








(fotografía: Susana Benet)




viernes, 18 de enero de 2019

POEMA de ALFREDO BUXÁN








GORRIÓN

Ha vuelto el gorrión a la ventana.
Es un instante de belleza pura.
Ya sé que no es aquel. Ni yo tampoco.
Escucharé el gorjeo con que aviva,
acaso sin saberlo, las macetas
del balcón, la mirada que contempla
su loca algarabía y sus afanes.

Quisiera, como él, no tener miedo
y volar a otro alero por sorpresa.
Vivir de rama en rama, tan tranquilo,
sin que nada interrumpa mi alegría.

Ya sé que no es aquel, pero me mira,
casi inmóvil, como si se acordara.





(de: El rumor - Edit. Aflera - Madrid, 2018)

(fotografía: Susana Benet)