miércoles, 20 de febrero de 2019

POEMA de VIRGINIA NAVALÓN







Cielo, no quieras protegerme,
no cubras hoy de azul mi exaltación,
que quiero hundirme arriba, dentro
del vacío, en la verdad
sin muerte y sin infancia
del ahora.

Protege a los más débiles,
no a mí,
que hoy puedo ver más allá
y agradecer mi nada.






(de: Bestiario - Ed. Pre-Textos, 2018 - XIX Premio de Poesía Emilio Prados)

(fotografía: Susana Benet)





domingo, 17 de febrero de 2019

COMENTARIO








ADIÓS JARDÍN

Había un jardín frente a mi casa. Un sencillo jardín con frondosas acacias de flores amarillas en el centro y setos laterales donde crecían arbustos y se alzaban majestuosos los cipreses. Al asomarme a las ventanas siempre contemplaba el espléndido verdor claro y oscuro de los árboles. Árboles que crecieron año tras año, hasta alcanzar tanta altura que casi ocultaban los edificios de enfrente. Había frescura, sombra, bullicio de pájaros y puntualmente se abrían las flores que, al desprenderse y caer, teñían la tierra de amarillo. Un paisaje cotidiano y entrañable que animaba el árido asfalto como un largo islote flotando entre el vaivén del tráfico.

Ahora siento tristeza si me asomo a la ventana. Han mutilado el jardín, han abatido los cipreses, arrancado los arbustos, talado una de las frondosas acacias para allanar el terreno que ocupará un ambicioso carril para ciclistas. No podían trazar una simple franja de cemento entre los árboles, tal vez sacrificando algún banco de madera. O haber eliminado un carril para los coches, como han hecho en otras avenidas. No. Había que realizar una obra ostentosa, de alto coste. En una época en que no paran de hablarnos de protección del medio ambiente, del previsible aumento de las temperaturas, veo con auténtica alarma cómo destruyen la mitad de un jardín (que ahora quedará asimétrico), cómo seccionan troncos sin miramientos, mientras montones de excavadoras, taladros y radiales levantan un polvo ponzoñoso a lo largo de la calle. Todo tiene un sentido, y es el de la ambición política y el despilfarro. Nada que reprochar a los ciclistas.

No me queda más que despedirme, día a día, del jardín, que nunca volverá a tener la frondosidad de antes (ese gran antídoto contra la contaminación), ni quedará espacio para el sosiego, ni pasearán los dueños a sus perros.  Habrá un ir y venir de bicicletas, patinetes y otros artilugios, mientras nos hacen creer que así la ciudad es un lugar más habitable.




(fotografía: Susana Benet)



sábado, 16 de febrero de 2019

HAIKU






Jardín en obras.
La tierra removida.
Setos sin flores.








(fotografía: Susana Benet)





miércoles, 13 de febrero de 2019

POEMA de JULIA BELLIDO








MADRUGADA
                        A José Mateos

Canta el gallo
la lenta madrugada de este invierno.

Hay una niebla espesa
como de nube o humo
flotando vacilante sobre el campo.

El tiempo se detiene en el ribazo
donde despiertan las primeras flores.

Y la muerte
                        pasa de largo
por este lado humilde de la vida.







(de: Las voces del mirlo - Edit. Renacimiento, Sevilla 2018)

(fotografía: Susana Benet)







domingo, 10 de febrero de 2019

POEMA






LLUVIA NOCTURNA


Otra vez esta noche
la lluvia que no cesa,
ronco rumor al otro
lado de los cristales.

Y, sin embargo, siento
que se derrama aquí,
entre las tibias sábanas,
inundando mis ojos
que escuchan desvelados.

Humedad que traspasa
mis temblorosos huesos,
repicando en la fría
piedra del corazón.




(fotografía: Susana Benet)



jueves, 7 de febrero de 2019

POEMA de FERNANDO RODRÍGUEZ-IZQUIERDO Y GAVALA







CONVERSACIÓN SILENTE

Sin apenas tejer
las hebras del diálogo
-planear de gaviotas
que entre las rocas tañen-,
alternamos retazos
de palabras que nacen y no expiran,
transfigurando el soplo de la brisa.






(de; Luna de arena - Edit. Satori, 2018)
(fotografía: Susana Benet)



lunes, 4 de febrero de 2019

HAIKU









El aire helado.
Una rosa entreabierta
como una llama.








(fotografía: Susana Benet)