martes, 26 de enero de 2016

POEMA









NIEBLA

Llegan las sombras.
El jardín se ha apagado en un instante.
Inmóviles las hojas en sus ramas
se sumergen en la extraña quietud
de los troncos dormidos, en el súbito
silencio de las aves. Tiene el aire
color de despedida, nada suena
ni tiembla ni se ondula, todo flota
en la bruma estancada del ocaso.
No hay luz en las ventanas ni una voz
que traspase la grávida penumbra.
Hay figuras que avanzan y se pierden
en la niebla. Hay muertos que caminan.








(de: La durmiente - Edit. Pre-Textos, 2013)

(fotografía: Susana Benet)




jueves, 21 de enero de 2016

HAIKU









Rachas de viento,
pero la rosa aún
no se deshoja.








(fotografía: Susana Benet)



lunes, 18 de enero de 2016

HAIKU









Avanza el gallo.
Bajo sus patas se oye
crujir la hierba.








(fotografía: Susana Benet)






viernes, 15 de enero de 2016

POEMA









IMPRESIÓN DE LA MAÑANA

Están rotas las nubes.
Un manto desgarrado cubre el cielo.
Las ramas de los árboles desnudos
atraviesan los pálidos jirones.
Una dulce quietud invade el aire
tras semanas de viento enloquecido.
Las plantas en sus tiestos
parecen dormitar agradecidas
al súbito sosiego
que sumerge las hojas y las flores
en luz apaciguada.






(fotografía: Susana Benet)



domingo, 10 de enero de 2016

POEMA de ANTONIO MANILLA







FULGOR

Presente en fuga
o leño ardiente unido
a la insensata juventud
en la hoguera del tiempo

fuimos.
              Y no fuimos

futuro proyectado
más allá del estío,
desfalleciente llama,
nostalgia de idos días.

A veces siento
orgullo de nosotros,
felices e inconscientes,
jóvenes y felices,
si nos recuerdo.

Aquel rayo que fuimos
iluminó un instante
la vida entera.






(de: El lugar en mí - Edit. Reino de Cordelia, 2015)
(acuarela: Susana Benet)


miércoles, 6 de enero de 2016

HAIKU










La palidez
de la luna en las flores
que corté anoche.







(fotografía: Susana Benet)


domingo, 3 de enero de 2016

POEMA de JOSÉ MATEOS







CANCIÓN DEL DIOS SIN ORILLAS

                                               A Pilar Pardo y Raúl Pizarro

El gorrión precavido
me mira y guarda silencio.
Habita en ese otro lado
al que yo no pertenezco.

Me ve dentro, en su jardín,
llevando atrás a mis muertos,
los que me preguntan cómo
salir de nuevo a lo abierto.

El gorrión precavido
que ve lo que yo no veo
-simas de un Dios sin orillas-
porque a mí me asusta verlo.





(de: Cantos de vida y vuelta  Edit. Pre-Textos, 2013)
(fotografía: Susana Benet)