CANCIÓN DE LOS POBRES QUE NO VERANEAN
Nosotros, los pobres,
no veraneamos.
En ciudades dormitorio
nos achicharramos.
Nosotros, los pobres,
miramos con asombro las mansiones
y piscinas
de políticos y famosos
y así nos refrescamos.
Asomados a las ventanas
de la prensa del corazón,
nosotros, los pobres,
miramos las mansiones y piscinas
descorazonados.
Nosotros, los pobres,
no veraneamos.
Pasando las hojas
nos abanicamos.
(de: La pérdida del reino - Edicions de la guerra & Café Malvarrosa - Valencia 1997)
(fotografía: Susana Benet: Aranjuez 1998)





