sábado, 29 de octubre de 2011

POEMA





EL DÍA

Qué pronto la mañana

se ha convertido en tarde.

En los cercanos árboles

ya palidece el sol.

Llega la noche.

Otro día que pasa

rozándome los ojos,

donde dura un instante

el brillo de la luna.


lunes, 24 de octubre de 2011

POEMA de PO CHU YI




No pienses en las cosas que fueron y pasaron;
pensar en lo que fue es añoranza inútil.
No pienses en lo que ha de suceder;
pensar en el futuro es impaciencia vana.
Es mejor que de día te sientes como un saco en la silla;
que de noche te tiendas como una piedra en el lecho.
Cuando viene el yantar abre la boca;
cierra los ojos cuando viene el sueño.


(de: Segunda antología de la poesía china - Marcela de Juan - Alianza Edit.)

miércoles, 19 de octubre de 2011

HAIKU




Rosa en un vaso,
aún zumban las abejas
en mi memoria.


(de: "Huellas de escarabajo", Edit. Comares)

viernes, 14 de octubre de 2011

POEMA DE JOSÉ LUIS PARRA





Ayer tarde, el poeta José Luis Parra, ofreció una lectura de sus poemas en la Sala César Simón de la Facultad de Filología (Universidad de Valencia), inaugurando el ciclo de poesía de esta temporada. El poeta leyó poemas escogidos de su amplia obra, que comenzó en 1989 con la publicación de su poemario "Más lisonjero me vi" y abarca hasta la actualidad con su último libro publicado: "De la frontera" (Pre-textos, 2009). Entre otros, leyó este poema en el que se refiere a la enfermedad terminal de su madre, y que está recogido en su libro "Un hacha para el hielo" (Ediciones de la guerra&Café Malvarrosa, 1994).

XXII

Dónde besarte ahora
que no sea dominio de la muerte,
cuando sus labios han hundido
su pálida ceniza
en la canción festiva de tu rostro,
cuando sus garras de hielo, codiciosas,
han excavado con ahínco
tu cuerpo sin defensas
hasta sacar a luz a tu esqueleto.
Dónde encontrarte
a ti misma, irreconocible en medio del clamor
de la tortura, dónde
hallarte y respirarte, no
contaminada
por el hedor de la horda que redobla
su exterminio, tan ávida
de poseerte, de agostar
el húmedo temblor de tu sonrisa.
Dónde besarte entonces
sino en las huellas que perduran
del coraje, en el centelleo
fugaz de lo que has sido.
No besaré rapiñas de la muerte, despojos
de abominable
conquista. En el espacio de inviolada memoria
te besaré, y en el último vestigio
de ti misma que aún ondea,
agónico estandarte,
ahí te besaré,
donde es cálida la sangre e inmune a la inmundicia,
en el amor que no se rinde.


(fotografía: Susana Benet)

lunes, 10 de octubre de 2011

HAIKU



Brilla con fuerza
dispersando las nubes
la luna llena.

miércoles, 5 de octubre de 2011

POEMA (FUJIWARA NO MASATSUNE)




Cuando la noche toca a su fin
y sopla el viento otoñal
desde el monte Yoshino, la
aldea se enfría y suenan
los mazos de los batanadores.


Miyoshino no
yama no aki kaze
sayo fukete
furusato samuku
koromo utsunari


(de: Cien poemas japoneses - Edit. Gadir)

viernes, 30 de septiembre de 2011

CUENTO




TINA EN EL CAMPO
Aquella mañana Tina salió de casa con zapatillas de deporte, pañuelo al cuello y gorrita con visera. En la mochila, en vez de libros, llevaba bocadillos. Se iba de excursión con el colegio.

Un brillante autobús azul llevó a toda la clase hasta lo alto de una montaña. La ciudad, a lo lejos, parecía de plastilina.

El director, con sandalias de goma y sombrero de paja, se apoyó en su bastón y dijo:
-¡Quiero que toméis notas para una redacción que os pediré mañana!

En ese momento unos grajos empezaron a graznar y el director tuvo que subirse  a una roca para que lo oyeran mejor.
Como luego no podía bajar, tuvo que ayudarle la profesora de gimnasia, que era ágil como una cabra.

Tina escuchó con atención y sacó un pequeño cuaderno de su mochila para tomar nota de todo lo que viera.
Al día siguiente, el director entró en clase y pidió, entre estornudos, que cada alumno leyera su redacción.

Cuando le llegó el turno, Tina se puso en pie y leyó:                                                                   
                                   Cruza su tela,
                                    sobre la cuerda floja,
                                    una arañita.


                                   Cojo una flor
                                   y, de pronto, una abeja
                                   sale zumbando.


                                   Por cada miga
                                   que cae del bocadillo,
                                   miles de hormigas.


                                   Bien camuflado,
                                   del color del olivo,
                                   un saltamontes.


                                   Piedras del río.
                                   Resbaló el director
                                   y cayó al agua.

 La clase entera estalló en carcajadas  y Tina se quedó sin recreo.

(Ilustración: Gabriel Alonso)