El pasado 11 de noviembre se cumplieron 100 años del Armisticio que señaló el fin de la Primera Guerra Mundial. En recuerdo de todos quienes sufrieron el horror de aquella guerra (como de tantas otras que siguen azotando a los pueblos), rescato estos intensos haikus escritos por el propio Vocance en las trincheras.
Brotan del suelo
cruces de palos.
Cada día, aquí y
allá.
*
En la tierra batida,
el oscuro torbellino
de los obuses,
rodando como
chiquillos.
*
Las ráfagas de
nuestros cañones
alumbran una ciudad
en el horizonte.
Visión fugaz.
*
Los cadáveres entre
trincheras,
tres meses
ennegreciendo,
pillaron alopecia.
*
Chatarra retorcida.
Tímpano reventado.
Casas perdidas.
(de: Cien visiones de guerra - Julien Vocance - traducción de Susana Benet - Edit. Renacimiento - Sevilla, 2017)
*Este libro puede adquirirse a través de Internet en La Casa del Libro y otras librerías.






